La Lectio Divina es una antigua práctica cristiana de oración y meditación sobre la Sagrada Escritura, que busca un encuentro personal con Dios a través de la escucha amorosa de Su Palabra, yendo más allá de la simple lectura intelectual para vivirla y hacerla vida, tradicionalmente estructurada en cuatro pasos: lectura, meditación, oración y contemplación.
Durante el tiempo de Cuaresma, la Parroquia ofrecerá una lectio divina parroquial, los días jueves, en la capilla sacramental, tras la misa de las siete y media de la tarde.
La Lectio Divina (del latín: lectura divina ‘lectura orante’) es una metodología de reflexión y oración de un texto. El papa Benedicto XVI ha recomendado esta antigua práctica que literalmente quiere decir «lectura de Dios». La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón.
Esta propuesta ha recibido en los últimos cuarenta años un nuevo impulso en toda la Iglesia tras la publicación de la constitución dogmática «Dei Verbum» del Concilio Vaticano II (18 de noviembre de 1965).
















